Lionel Messi tenía 22 años cuando subió los escalones tras escuchar su nombre como ganador del Balón de Oro en 2009.

Pensó, dijo, que semejante momento sería irrepetible. Pero contrario a su pensamiento, la mayoría de jugadores, aficionados, técnicos y expertos del fútbol sabían que el jovencito con peinado de “nerd” que contemplaba el Balón dorado en sus manos, con una sonrisa nerviosa, no era un crack más.

Ayer, una década después de ese momento, Lionel Messi se convirtió en el primer futbolista en ganar seis Balones de Oro, superando en esa carrera a Cristiano Ronaldo, quien llegó a los cinco en 2017.

En la elección, el argentino superó al defensor holandés Virgil van Dijk, hombre fundamental del Liverpool campeón de Champions League y quien meses atrás había sido galardonado como Mejor Jugador de Europa.

El tercero fue Cristiano Ronaldo, quien no asistió a la ceremonia y de quien incluso se decía en la víspera que podría quedar fuera del podio, según unas presuntas filtraciones que circularon en redes de la votación final.

Sadio Mané y Mohamed Salah, también baluartes del Liverpool, completaron los cinco primeros lugares.

“Hace 10 años recibí mi primer Balón de Oro en París. Vine con mi hermano, tenía 22 años y pensaba que era irrepetible todo lo que estaba viviendo… Y ahora tengo seis”, dijo el astro del Barcelona frente al público entre quienes se encontraban su happy wheels demo esposa, Antonella, y sus hijos Thiago y Mateo, a quien solo le faltó saltar en la silla de la alegría mientras su papá recibía el sonoro aplauso de sus colegas presentes.

En el Teatro de Chatelet, en la capital francesa, Messi dejó en el aire una inquietante frase que le recordó a los aficionados que a pesar de la vigencia, el tiempo también está corriendo para él.

“Nunca dejé de soñar. Siempre disfruto del fútbol, Dios quiera que me queden varios años más para seguir disfrutándolo. Se va acercando el momento de la retirada y es difícil porque el tiempo cada vez pasa más rápido”.

Cerca o lejos de ese momento, lo cierto es que Leo ya tiene asegurado un lugar en la historia siendo autor de capítulos excepcionales.

A los seis Balones de Oro (2009, 2010, 2011, 2012, 2015 y 2019), se suma también la cifra récord de 6 Botas de Oro como goleador de temporada.

839 juegos, 684 goles (52 de estos de tiro libre), 281 asistencias, 34 títulos, 52 tripletes, 6 veces goleador de la Liga española, dos veces Mejor Jugador de Europa. Campeón olímpico (2008) y campeón mundial sub-20 (2005).

Aún con estas cifras, algunos dicen que le falta ganar un Mundial o, mínimo, un título de Copa América con su Selección.

Para otros les basta con verlo cada semana haciendo lo que hace con el balón.

No Comments