Sí, Egan, es real. Es real que un colombiano, por primera vez, se suba al podio del Tour de Francia vestido de amarillo. Es real que, siendo gregario en el equipo más fuerte del WorldTour, el Ineos, gane su primer título, pese a haber tenido como compañero y jefe al campeón en 2018 y ahora subcampeón, Geraint Thomas, de 33 años.

Es real que, con tan solo 22 años y 197 días, logre el sueño colectivo de Martín Emilio “Cochise” Rodríguez, Lucho Herrera, Fabio Parra, Nairo Quintana, Rigoberto Urán y todos los escarabajos que han luchado y aún pedalean por él. “Por favor no me despierten de este sueño”, escribió Egan Arley Bernal Gómez el viernes en sus redes sociales, luego de enfundarse la camiseta de líder en el Col de L’Iseran, que supo defender hasta París.

Un hito

En los Campos Elíseos, con el Arco del Triunfo de fondo, el nacido en Bogotá el 13 de enero de 1997 –creció en Zipaquirá, Cundinamarca–, entendió la grandeza de su hazaña y de paso, desató un grito de desahogo que estuvo contenido desde 1975, cuando “Cochise” fue el primer colombiano en tomar la partida de la ronda gala.

Desde entonces, 78 colombianos buscaron la consagración a la que, hasta ayer, solo cuatro se habían acercado: Parra (tercero 1988), Quintana (segundo en 2013 y 2015, y tercero en 2016) y Urán (segundo en 2017).

“Estoy orgulloso de ser el primer colombiano en ganar el Tour (…) pero voy a necesitar varios días para entender lo que me pasa” manifestó el ciclista en rueda de prensa, ratificándose como el joven maravilla que llegó al Ineos como el relevo de Thomas y Chris Froome (34 años) y que, en su segunda salida en la carrera francesa, cumplió más allá de toda apuesta.

“Es el campeón del futuro. No solo tiene condiciones físicas, también una cabeza bien puesta” comentó el italiano Gianni Savio, director deportivo del Androni Giocattoli, equipo en el que Bernal dio su salto a Europa en 2016 y se abrió camino en la ruta.

Egan, quien se inició en el deporte practicando ciclomontañismo, es además el segundo pedalista en ganar una de las denominadas tres grandes vueltas del calendario del ciclismo mundial, luego de los triunfos de Nairo en el Giro de Italia, en 2014, y la Vuelta a España, en 2016. Estas victorias confirman que en la última década Colombia se ha convertido en potencia en esta disciplina.

“Merecíamos este Tour. Llevamos muchos años teniendo buenos ciclistas, pero por uno u otro motivo no lo ganábamos”, aseguró Bernal, quien agregó que: “ahora ya tenemos el Tour y quiero agradecer al país todo el apoyo”.

El zipaquireño, además, es el ganador más joven del Tour en la época moderna, tras la Segunda Guerra Mundial, superando a Felice Gimondi (en 1965, 22 años 289 días); y el tercero en los 106 años de historia de la ronda gala solo superado por Henri Cornet (en 1904, 19 años 355 días) y Faber François (en 1909, 22 años 187 días).

“Se esperaba de él lo mejor, pero no tan rápido”, afirmó Thomas de su compañero, que este año ya había ganado la París Niza y la Vuelta a Suiza.

“Puedo decir que este pelaíto no logrará un título del Tour sino dos, tres o más”, dijo Jenaro Leguízamo, experto en entrenamiento deportivo, cuando le hizo las pruebas biomecánicas y biométricas a Egan, a quien le daban sopa de cangrejo para que adquiriera defensas después de sufrir neumonía siendo bebé y que, años más tarde, con su larguirucha figura, “delgado pero no esquelético, de tronco corto, piernas largas y una estatura ideal”, logró ser el primer colombiano y latinoamericano en ser campeón del Tour. Por fin, es real.

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