El partido anunciaba emociones desde el minuto 1, cuando Amaya remataba desviado para el Cali. Y al minuto 3 le respondía Nacional con Bocanegra y su disparo desviado a tiro libre de Macnelly, quien también coincidió con Dayro (minuto 6) y le regaló un gran pase que acabó en una pelota desviada.

No podían los socios, así que le tocó animarse al 10: tremenda jugada de Ibargüen por izquierda, pase a Mac y, sin marca, remate venenoso que se fue lejos del alcance de Mina para el 1-0 parcial.

La celebración fue casi de afán aunque se cumplía la meta de debilitar pronto al rival, que aún tenía un gol de ventaja en la serie. Una lesión sacó a Farid Díaz de competencia en el local y le abrió la puerta a Velasco, nada menos que en plena definición de un título.

Y antes que el visitante acabara e procesar la situación, apareció el hombre clave de Nacional en el medio campo, no sólo de la final sino de la temporada: Mateus Uribe. Al minuto 16 se vio sin mucha presión y soltó un remate de media distancia que venció a Mina y empató la serie por primera vez en la noche.

Cali despertó y se acercó con peligro, encontrando el camino al descuento al minuto 20, cuando aún no terminaba la celebración en la tribuna. Un grueso error defensivo en el área local desencadenó todo: despeje defectuoso, rebote al goleador Duque y remate al arco para vencer a Armani, tras pegar en Bocanegra. Cali recuperaba su ventaja y respiraba aliviado, por fin.

El juego subió en intensidad y emociones por cuenta del ímpetu y la ambición de ambos equipos. Y llegó el lujo de la noche, al minuto 41: una llegada peligrosa del local disparó la pelota afuera del área, donde apareció Ibargüen y sin dejarla caer soltó un hermosísimo remate que se le fue a Mina. Golazo. Serie igualada, otra vez.

El partido siguió creciendo y en el Cali se juntaron Sambueza y Roa para inquietar a Armani, cuya gran intervención llegó al minuto 42, cuando salvó un cabezazo de Amaya, que faltó su segunda opción clara en la final.

El descanso le vino bien al local, que con el impulso de sus hinchas salió a arrollar al Cali y a evitar a toda costa los penaltis. Se fue Amaya en el visitante y Aguilar, en su primera pelota, vio al amarilla (que debió ser roja). La tensión hacía estragos.

Dayro intentaba desde el primer minuto, Rodin Quiñones hacía una jugada de Pelé para sacarse de encima a dos marcadores, pero definía al banderín y Uribe volvía a intentar, sin suerte, desde afuera.

El equipo de Héctor Cárdenas se quebraría al minuto 72, cuando una falta clara en el área de Rosero sobre Dayro le puso al tolimense su gol 14 del torneo y llevó a Nacional, por primera vez, arriba en la serie. El puntillazo sería el tanto de Quiñones, que al 77 tomó un pase de su goleador para decretar el 5-1 y el 5-3 en la serie.

Ya no hubo reacción, ni ganas, ni piernas, ni fútbol en el Cali, que acabó discutiendo ante la falta de argumentos futbolísticos, mientras Nacional, ante su gente, alistaba un fiestón.

Con goleada acabó entonces la gran final, en la que faltaron al menos dos tarjetas rojas para el Cali y vio una el chico Velasco.

Al final, es todo parte de la anécdota. Nacional es el más campeón de Colombia, celebra su título número 16 y salva el semestre. Ahora sí, ¡felices vacaciones!

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